Jura Pública del 25 de septiembre de 2014
Aula Magna

Presidió: Decano, Prof. Dr. Sergio Provenzano
Orador: Prof. Dr. Guillermo Gueglio
Autoridades presentes en el Estrado:
Prof. Adjunto Dpto. de Farmacología, Dr. Diego Rosso
Prof. Titular Carrera de Kinesiología, Dpto. Semiopatología Quirúrgica, Lic. Vilma Isabel Perez Corti
Prof. Adjunta Dpto. de Medicina, Dra. Maria Beatriz Lasala

Abanderados:
MEDICA LUCIANA LERENDEGUI
MEDICO BRUNO IGNACIO SANTORO
MEDICA LETICIA VERONICA OGIEGLO

Escoltas:
MEDICA ARIELA CECILIA SMIGLIANI
MEDICA NATALIA SOLEDAD SINOPOLI
MEDICA MARIA CONSTANZA AVENA


 
LINKS RELACIONADOS
› Página principal FMED
 
  › Títulos - Trámites
  › Novedades
  › Próximas Juras
  › Diplomas
  › Direcciones útiles
  › Texto de Juramento
 
 
 

Discurso pronunciado por señor Profesor Adjunto del Departamento de Cirugía Prof. Dr. Guillermo Gueglio:

"Sr. Decano de la Facultad de Medicina Prof. Dr. Sergio Provenzano, Autoridades presentes, Egresados, familiares, amigos.

Es para mí un inmenso honor poder dirigirles la palabra en un día tan especial. Por tal motivo en primer lugar quisiera agradecer al Sr. Decano la deferencia que ha tenido en invitarme a pronunciar este breve discurso.
Cuando me senté a escribir este discurso quise recordar algo del que se leyó cuando yo me gradué de médico hace ya casi 35 años y debo confesarles un secreto: no recuerdo ni el nombre del orador que nos dirigió la palabra y, lo que es peor aún, no recuerdo ni una sola palabra del discurso que pronunció. Probablemente haya sido a causa de la emoción y la ansiedad del momento, así que si a ustedes les sucede lo mismo créanme que yo no me voy a ofender.

Voy a comenzar contándoles una muy breve historia. Cuando yo comencé la carrera de Medicina, mi padre, que era cirujano, me dio una nota escrita en una hoja de su recetario donde me felicitaba por haber elegido la carrera de mis padres (mi madre también era médica) y me deseaba que siempre actuara con honestidad y rectitud. Lamentablemente él no pudo verme recibido ya que falleció cuando yo estaba recién en 2do.año.
Al ingresar a la Residencia de Urología en el Hospital Italiano de Bs. As. y luego ya como médico de Planta, esa figura de “hacer lo que se debe hacer” tomó forma en mi Jefe de aquellos años, el Dr. Jorge Schiappapietra. Y hoy, muchos años después, soy yo, a través de estas palabras, quien intentará pasarles a ustedes el testimonio en esta posta que es la vida.

Hoy se materializa la coronación de un gran esfuerzo, o mejor dicho de muchos años de grandes esfuerzos. Seguramente fueron muchas las noches sin dormir, fueron muchas las reuniones con amigos a las que no pudieron asistir, muchos los partidos que no pudieron jugar por haberse quedado estudiando. Para los que tienen hijos, volver a sus casas tarde por la noche, encontrarlos ya dormidos y no poder compartir ni siquiera el ritual del baño o de la cena.
Probablemente algún desprevenido podría pensar que “…bueno, que ya está.” Malas noticias. Nada más equivocado. Hoy se cierra una etapa pero simultáneamente comienza otra, tal vez incluso más dura, más difícil, pero que si la transitan como corresponde, encierra uno de los premios más elevados al que un ser humano puede aspirar que es ser útil a la sociedad en que vive.

Todos Uds. han elegido profesiones en donde lo primordial es servir al otro. Seguramente si hubiese estado en sus mentes buscar el rédito económico no hubieran elegido las carreras que eligieron. Pero esto no significa que deban trabajar gratis o, lo que es peor aún, por salarios o aranceles indignos. No, de ninguna manera, no es esa la idea. La remuneración debe ser digna y, si me permiten un juego de redundancias, una remuneración digna le agregará más dignidad a una tarea de por sí muy digna. Tal vez sea esta una de las batallas que ustedes deban dar.
De cualquier modo, nunca se olviden que ese paciente que tienen sentado delante suyo o que yace postrado en la cama de un hospital es alguien que está sufriendo, es alguien que los necesita y que frecuentemente es, también él, rehén de un sistema a veces perverso.

No es ninguna novedad que vivimos tiempos complicados. Ya hace muchos años Jorge Luis Borges decía en uno de sus cuentos “…le tocaron, como a todos los hombres, malos tiempos en que vivir.” Nunca fue fácil vivir, cada tiempo ha tenido lo suyo pero sin lugar a dudas este que estamos viviendo ahora posee unas aristas que lo tornan decididamente diferente. Es que pareciera que se han perdido valores esenciales. Es como si alguien nos estuviera tratando de convencer que todo vale en pos de conseguir el objetivo. Las premonitorias palabras de Enrique Santos Discépolo en el tango Cambalache cobran una inusitada vigencia. Y entonces viene a nuestras mentes, casi automáticamente, ese antiguo dicho que expresa que “...todo tiempo pasado fue mejor…”. ¡Mentira! El futuro es mucho mejor porque puede ser modificado y Uds. pueden ser los actores de parte de ese cambio. Recuperar la moral, la ética, la decencia, no son tareas fáciles pero cualquiera sea el lugar en que les toque desarrollar su actividad profesional tengan siempre presente que lo más importante para un ser humano, independientemente de la religión o de las banderías políticas, es ser una buena persona. No se dejen tentar por el camino fácil ni los atajos seductores, solo el esfuerzo tenaz y perseverante los llevará al lugar que seguramente merecen.

No es mi intención quitarles más tiempo. Hoy es el día de ustedes. Solo me resta felicitarlos, pedirles que disfruten mucho este momento y desearles que tengan una hermosa vida. Muchas gracias."