Jura Pública del 27 de marzo de 2014
Aula Magna

Presidió: Decano, Prof. Dr. Sergio Provenzano
Orador: Prof. Adj. Dr. Miguel Angel Allevato
Autoridades presentes en el Estrado:
Prof. Adj. Dra. Raquel Wainsztein
Prof. Adj. Dr. Silvio Tatti
Directora de Enfermería, Lic. Irene Simeoni
Directora de Obstetricia, Lic. Claudia Negri
Directora de Nutrición, Lic. Laura López
Director de Kinesiología, Lic. Pablo La Spina
Directora de Fonoaudiología, Lic. Ana Maria Gesualdo
Directora de Bioimágenes, Lic. Claudia Torrecillas

Abanderados:
Médica Virginia María CAFRUNI
Médica Amorina ANSA
Médico Francisco Carlos MARTEMUCCI

Escoltas:
Médico Juan Ignacio RICO
Médica Daiana Karina FERRARO
Médica Micaela Paula SZLAIN
Médico Patricio Javier EGAN

 
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Discurso pronunciado por el Profesor Dr. Miguel Angel Allevato:

"Sr. Decano Prof. Dr. Sergio Provenzano y en su persona a todas las autoridades presentes, Sres. Profesores, estimados egresados, Sras. y Sres.:

Agradezco al Sr. Decano, la distinción que significa dirigir la palabra en un Acto de tanta jerarquía para la Facultad.
Me siento privilegiado de poder hacerlo.

La vida de los hombres es un continuo fluir que ni el sueño interrumpe.
Esa sucesión de hechos y afectos que en gran medida la memoria se encarga de olvidar, tiene algunos hitos que van marcando nuestros caminos.
Hoy estamos participando de un acto que en su solemnidad apela a nuestras mentes y a nuestros corazones.
El acto del juramento en la Facultad encierra un significado que trasciende los hechos de la vida cotidiana.
La circunstancia de estar reunidos en este salón augusto, en el que tantas generaciones celebraron la misma ceremonia, rodeados de condiscípulos, amigos, familiares y docentes y próximos a asumir un juramento que invoca los valores más elevados que cada uno atesora, dan a este acto un significado que más allá del momento actual, se proyectará a lo largo de sus vidas.
Los que pasamos por esta ceremonia hace ya muchos años y tenemos el privilegio de repetirla con las nuevas generaciones, sentimos la renovación del compromiso, con carácter vivificante en medio de los vaivenes cotidianos.
El acto del juramento marca la entrada formal en la profesión.
Esto implica asumir todas las obligaciones y ejercer los derechos que la sociedad nos confiere.
Los graduados en Ciencias Médicas tenemos para cumplir con nuestra misión competencias particulares mucho más amplias y en muchos casos más conflictivas que las de otros egresados universitarios.
Deben comprender que a partir de ahora tienen el privilegio más grande al que puede acceder un ser humano…están autorizados legal y éticamente a introducirse en las intimidades del templo de la vida que representa cada persona que se acerque recurriendo a vuestros conocimientos.
De la profundidad de vuestra entrega… y… de la certeza de vuestras acciones, se dimensionará el grado que alcanzaran en lo trascendente como seres humanos.
Vuestra Responsabilidad como representantes de las Ciencias de la Salud, es tratar de lograr el completo equilibrio del bienestar psicofísico, social y espiritual de la persona y de la comunidad.
La única forma de conseguirlo es que continúen fortaleciéndose en todos los aspectos de la vida.
Vuestra esencia espiritual deberá estar constituida por el respeto por la vida comprendida en los Derechos del Hombre, dado que la Salud ha sido reconocida como una de las bases fundamentales de la civilización, junto a la Educación, el Trabajo, la Justicia y la Seguridad.
En la interrelación con cada una de estas fuerzas podrán cumplir con los postulados de la profesión.
La graduación no es el fin de la vida universitaria.
Muy por el contrario señala un cambio cualitativo en nuestro compromiso para con nuestra casa, la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, cuyas misiones esenciales son la docencia, la investigación, la asistencia médica y la extensión.
La Facultad nos formó; sin duda yo puedo decir que lo que soy como médico en gran medida lo debo a ella en forma exclusiva; por esto quiero proponerles que como devolución a la sociedad que creó y sostiene a esta Facultad, hoy contraigan la obligación de mantenerse ligados a esta escuela mediante la educación médica continua, el ejercicio profesional de la mayor calidad posible, la búsqueda de nuevos conocimientos mediante la investigación y una continua actitud docente reflejada en la extensión universitaria, la actividad que pone los saberes científicos al alcance de la gente.
Levanto la vista y veo en la platea a un conjunto de graduados de distintas carreras de nuestra Facultad. En cada uno de ellos imagino un sostenido esfuerzo en el estudio y en el trabajo que hoy es coronado con un título.
Esta mención al estudio y al trabajo que en otros tiempos o en otras latitudes fueron norma, hoy se ha hecho necesario que sea señalado como algo llamativo.
Pareciera que la tarea silenciosa, denodada es algo poco valioso, mérito del pasado.
Es que nos inunda una contracultura que valoriza lo circunstancial, lo explosivo, lo vistoso, lo que puede ser transmitido por televisión color a grandes multitudes.
Quizá en esta confusión de valores y desvalores resida una de las explicaciones de muchos de los conflictos actuales.
En medio de esta discusión sobre post modernismo yo celebro con ustedes la ética que nos enseñaron entre otros Houssay, Leloir y Milstein, figuras sobresalientes en torno de las cuales se nuclearon miríadas de graduados, alumnos y docentes que construyeron con mucho el prestigio de nuestra Facultad.
Rodeando físicamente a los graduados en los asientos más altos, pero lo que es más destacable sosteniéndolos a lo largo de los años, están sus padres, sus hermanos, sus conyugues, sus hijos y demás seres queridos que hoy también ven coronado su esfuerzo y su trabajo; también mi esposa y mi hija.
En medio de las evidentes dificultades que limitan nuestros logros, los profesores experimentamos una satisfacción inefable ante cada camada que se gradúa.
En ellos vemos la materialización de muchos esfuerzos, la seguridad de la continuidad de nuestras profesiones y la posibilidad de la superación de los problemas actuales en manos de nuevas generaciones a las que hemos contribuido a formar.
Como hecho de particular significación reitero que como es habitual en estas ceremonias están juntos graduados de las distintas carreras de la Facultad: enfermería, fonoaudiología, kinesiología, medicina, nutrición y obstetricia.
Que sea este un símbolo elocuente de la necesidad en los tiempos actuales de la integración de recursos técnicos de diversas disciplinas para lograr los objetivos de la promoción de la salud y de la prevención, la curación y la rehabilitación de las enfermedades.
El juramento que prestarán los compromete a utilizar todos los medios a vuestro alcance apoyándolos en la formación de vuestra predisposición “del dar”, para prevenir, curar, aliviar o rehabilitar los efectos de la enfermedad, en el marco de informar de los posibles riesgos y complicaciones inherentes a la misma, sin poder garantizar los resultados… como también…a acompañar al buen morir de vuestros pacientes respetando sus valores culturales y religiosos.
Deben tomar conciencia desde un inicio que mientras la Medicina ha contribuido con grandes logros para la comunidad, la actividad del Equipo de Salud está desarrollándose en un contexto hostil social, económico, legal y mediático, temas que deberán enfrentar como parte de la comunidad médica para tratar de destrabar en este siglo XXI…
Frente a cualquier crisis, o duda profunda de conciencia, deberán recurrir a la Ética, como punto referencial máximo, por estar ubicada en un plano superior y dominante en cuanto tiene esencialidad y jerarquía.
La nueva Ética en Salud, la Bioética, le ha quitado al ejercicio profesional la dimensión tradicional de ser un compromiso entre dos (médico-paciente) para ampliar el escenario y los actores. De bipersonal se ha convertido en pluripersonal, pues se incorpora ahora a toda la comunidad.
De ética individual se ha transformado en ética social…
La casi bicentenaria Facultad de Medicina hoy está de fiesta; un grupo de sus hijos a los que formó y nutrió intelectualmente ha llegado a una meta que es un trampolín para conquistas venideras.
En ustedes está el futuro de la Universidad.
Señores Profesionales de las Ciencias de Salud... esta alta casa de estudio, el Decano, el Consejo Académico, los claustros en pleno, y nosotros como Profesores de la misma, les deseamos un futuro venturoso que les permita realizar concretando con éxito vuestras ilusiones… Recuerden que como líderes de opinión representan una de las piedras fundamentales de la reserva moral de nuestra sociedad. Esta Facultad no duda que serán dignos representantes de ella en todos los actos de vuestra vida.
Dentro de unos instantes, se condensarán años de esfuerzo, tanto vuestros como de vuestras familias.
Estén preparados siempre para los cambios con objetivos que lleven al progreso…
Recuerden que sin cambios no hay historia. Conocimiento y progreso son inseparables…Pero eso sí, todo lo que hagan deben hacerlo con amor....simplemente con amor....eso es la medicina.
Egresados de las distintas ramas de las ciencias de la salud…Todas las colaciones de grado son importantes en cualquier momento de la historia de la Facultad, pero... ésta...para ustedes..., para vuestras familias y para vuestros amigos...debe ser la más emotiva, la más trascendente...
Cada uno de Ustedes debe darle la fuerza vital que la haga diferente...es vuestra fiesta...por lo que para ustedes y los suyos será la mejor Colación de Grados que nunca hubo ni habrá..."